Bruselas

El Manneken Pis de Bruselas y otras aguas varias

Publicado: enero 24, 2014 Actualizado: febrero 28, 2024 3813 views
Estatua de Manneken Pis rodeada de hiedra en Bruselas.Estatua de Manneken Pis rodeada de hiedra en Bruselas.

¿Qué le pasa a Bruselas con el «noble arte» de la micción? ¿Por qué el mayor atractivo de la capital de Bélgica (y para más inri de Europa) es un niño que orina de forma incesante? ¿Por qué además se decidió que era necesario que tuviese una compañera y hasta un perro? ¿Y por qué pasa todo esto en una ciudad donde te hacen pagar por aliviar tu carga hasta en restaurantes en los que has comido? Hoy quiero hablar de Bruselas y el misterioso caso del orín infinito. Si lo escatológico no va contigo, mejor vuelve a la página de inicio.

El asunto del Manneken Pis es turbio desde el momento en el que tratas de averiguar de dónde viene la idea de la estatua. No hay una historia oficial, solo leyendas (a cada cual más absurda, todo sea dicho). Hay quien dice que un rey de dos años de edad meó sobre las tropas enemigas tras ser llevado al campo de batalla, otros que apagó un incendio -algo más creíble si tenemos en cuenta que se pasa la vida meando- o la mecha de una bomba que iba a poner en peligro la ciudad (en serio); quizás la más factible es que la estatua fue un regalo de un padre cuyo hijo perdido fue encontrado. Pero es que ni esa historia me creo.

Detalle de la estatua Manneken Pis en primer plano con hiedra.
Detalle de la estatua Manneken Pis en primer plano con hiedra.

Aunque del Manneken Pis se habla en los libros de historia desde hace mucho, el original data de 1619, obra de Jérôme Duquesnoy El Viejo -y algo pervertido, si se me permite-. Un original que está en el Musée de la Ville de Bruxelles, pues ya andaba el ayuntamiento harto de que fuese robado una y otra vez y decidieron en 1965 construir una réplica.

Porque sí, el niño que hace pipí frente a ti y otras cien personas apelotonadas es además una réplica. ¿Qué te parece? Yo iba a quejarme formalmente a este respecto a la Ordre des Amis de Manneken-Pis (sí, leíste bien, existe la orden de los amigos del chiquito meón), pero salí espantado con la música de su web antes de encontrar la sección de contacto.

Turistas alrededor de la estatua de Manneken Pis en Bruselas.
Turistas alrededor de la estatua de Manneken Pis en Bruselas.

No todo es malo eso sí, el Manneken Pis tiene un guardarropa que pondría verde de envidia a cualquier amante londinense de lo hipster y vintage. Hasta en 36 ocasiones cambia de trapos durante un año. Lo celebra todo: el 4 de Julio, Sinterklaas, la Toma de la Bastiona. Si vas el siete de julio parece que estés en San Fermín (bueno, esto no lo he confirmado, pero puedes mirar el calendario de vestidos del Manneken Pis para no llevarte un chasco).

Como el asunto de robar la estatua no está muy bien visto, los locales se han encargado de proporcionarte todo tipo de recuerdos esenciales que puedes llevar contigo si el equipaje de Ryanair te lo permite. ¿Mi favorito? La versión de ir por casa de la fuente del Manneken pis que mea cerveza de forma incesante. ¡Se acabó el ir a supermercado a por más!

Decía más arriba que el Manneken Pis tiene una amiga a unas cuantas manzanas de distancia, pero siempre en el centro de Bruselas. La Janneken Pis es una pequeña decepción, la verdad, en exposición desde 1987 esta pobre niña completamente desnuda está haciendo sus necesidades en un callejón y enjaulada. ¡Además en la puerta de entrada del Delirium Tremens Café, a la vista de todos los borrachos! Menos mal que cuando yo me la encontré estaba bien vestida de Papá Noel y no se le veía nada.

Estatua Janneken Pis vestida de Santa Claus detrás de rejas en Bruselas.
Estatua Janneken Pis vestida de Santa Claus detrás de rejas en Bruselas.

Estas son las cosas que solo pasan en Bruselas. Mientras unos no paran de mear en la calle, ante la mirada de todo el mundo, sin pudor alguno, y por supuesto sin multas, otros tenemos que pagar 50 céntimos por quedarnos tranquilos tras haber comido un lo que sea en el McDonalds de la Place de la Bourse. Sí, dilo, que la culpa es mía por comer allí. ¡Encima!

Víctor M. Martínez Valero
Estratega de contenidos y consultor SEO, llevo desde 2010 escribiendo sobre viajes en Vivir Europa, mi proyecto de vida. He vivido en Noruega, Hungría, Reino Unido, Bélgica y, desde 2015, Estonia y trato de ofrecer una visión única y detallada de la riqueza cultural europea. Si quieres saber más sobre mí, puedes leerlo en "Acerca de".

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *