Bruselas

Las Galerías Reales Saint-Hubert de Bruselas

Publicado: enero 22, 2014 Actualizado: febrero 27, 2024 4465 views
Gente paseando por las Galerías Reales Saint-Hubert en Bruselas.Gente paseando por las Galerías Reales Saint-Hubert en Bruselas.

Cuando pienso en hablarte de las Galerías Reales Saint-Hubert de Bruselas me resulta complicado lanzarme a pulsar las primeras teclas. ¿Por qué? Porque no siento que las conozca, que las haya visitado en persona, que haya deambulado por ellas y leído su historia. Creo que no fui yo quien hizo todo eso, sino un niño, un niño entusiasmado con el descubrimiento, enamorado con estas galerías comerciales de Bruselas.

Hablo de un niño de los de las películas, vestido con ropas de mediados del siglo XIX, alguna que otra talla mayores que él -ya se sabe qué pasa cuando eres el pequeño de varios hijos en una familia pobre-. Corre el año 1847 y la gente se apelotona en la puerta de entrada de la última obra de Jean-Pierre Cluysenaer.

Entrada a las Galerías Reales Saint-Hubert en Bruselas.
Entrada a las Galerías Reales Saint-Hubert en Bruselas.

No cabe un alfiler en la Rue du Marché aux Herbes, donde se encuentra la entrada a la sección de las Galerías llamada Galerie de la Reine (galería de la reina). Pero nuestro pequeño protagonista no tiene problemas para colarse entre las piernas de los mayores y llegar a una privilegiada primera línea en el momento en que las puertas se abren y aparece ante sí el interior de esta obra en estilo italianizante.

Los adultos caminando a su alrededor apenas prestan atención al pequeño niño, completamente embobado. «¡Todo parece tan caro, y es tan luminoso!» El sol pasa a través de la cúpula de cristal con más fuerza aún de la que tenía en la calle. Y sorprende pensar que ese tejido de metal forjado tan fino sostenga tanto cristal. «¿No se caerá? Y las bolas doradas, ¡cuántos juegos se me ocurren con unas esferas tan grandes! ¿Habrá forma de bajarlas?«

Interior de las Galerías Reales Saint-Hubert en Bruselas con una bóveda de cristal.
Interior de las Galerías Reales Saint-Hubert en Bruselas con una bóveda de cristal.

Todavía sin salir de su asombro, el pequeño baja su cabeza y pronto descubre un nuevo objeto de deseo. No son los manteles de encaje de bolillos, que harían las delicias de su madre, lo que le gusta de ése escaparate, sino todas las figuras de gente vestida en trajes típicos regionales y de los edificios que se encuentra cuando pasea con los amigos por el centro de la ciudad.

Vitrina de una tienda con encajes, muñecas y miniaturas típicas belgas.
Vitrina de una tienda con encajes, muñecas y miniaturas típicas belgas.

«¿Tendrán muñecos todas las tiendas?» Se pregunta al decidirse ir hacia el lado opuesto del paseo, no sin antes tropezar con más de un adulto, reprimenda incluida. Cuál es su sorpresa cuando ve que no son solo juguetes los tesoros que la Galerie de la Reine oculta. «¡Pralines!«

Escaparate navideño con dulces variados, figuras de Santa Claus y decoraciones festivas.
Escaparate navideño con dulces variados, figuras de Santa Claus y decoraciones festivas.

«Esos deliciosos chocolates que los niños ricos toman, ¡cómo me gustaría probar uno!» La imaginación de nuestro niño no para mientras su paseo se interrumpe en cada una las tiendas de dulces de las galerías. Son mayoría, aunque también hay tiendas de ropa, marroquinería, joyerías y todas esas cosas que le gustan a los mayores.

Persona observando libros de fotografía en escaparate de las Galerías Saint-Hubert.
Persona observando libros de fotografía en escaparate de las Galerías Saint-Hubert.

Cuando la Galerie de la Reine termina una pequeña columnata deja salir a la Rue des Bouchers antes de llegar a la Galerie du Roi. El fuerte olor de las carnicerías hace que nuestro niño corra pronto hacia la siguiente parte de las galerías. ¡Si supiese que hoy en día las carnicerías se han convertido en restaurantes, su apetito aún sería mayor!

Gente paseando por las Galerías Saint-Hubert adornadas en Bruselas durante temporada navideña.
Gente paseando por las Galerías Saint-Hubert adornadas en Bruselas durante temporada navideña.

Al llegar a la Galerie du Roi se encuentra con otra cafetería más, en la que entre humo de cigarrillos y aroma de café hombres bien vestidos hablan de temas que no entiende. Pocos años después se encontrarían allí Alejandro Dumas y Victor Hugo entre otros.

Clientes sentados en la terraza de Mokafé en las Galerías Saint-Hubert en Bruselas.
Clientes sentados en la terraza de Mokafé en las Galerías Saint-Hubert en Bruselas.

Y con un teatro, abierto dos semanas antes, y al que entra gente aún mejor vestida que el resto de los visitantes. Todo esto junto a la Galerie des Princes, una sección transversal con un pequeño pasillo. Las Galerías Royales de Saint Hubert son todo un sueño para el pequeño, pero llega la hora de volver a casa o su madre se enfadará.

Vitrina decorativa de una tienda con elementos de vidrieras y adornos navideños.
Vitrina decorativa de una tienda con elementos de vidrieras y adornos navideños.

Mientras sale pasa por un letrero incomprensible para él que reza «Omnibus omnia» (Todo para todos). Quizás sea para todos los que lo entienden…

Caja de bombones con lazo rojo en escaparate navideño de las Galerías Saint-Hubert.
Caja de bombones con lazo rojo en escaparate navideño de las Galerías Saint-Hubert.

Nota del autor: me he tomado la libertad histórica de mencionar las pralines belgas (o bombones) en el artículo aunque difícilmente se venderían éstas en 1847, pues no fue hasta 1912 que Jean Neuhaus las inventó.

Víctor M. Martínez Valero
Estratega de contenidos y consultor SEO, llevo desde 2010 escribiendo sobre viajes en Vivir Europa, mi proyecto de vida. He vivido en Noruega, Hungría, Reino Unido, Bélgica y, desde 2015, Estonia y trato de ofrecer una visión única y detallada de la riqueza cultural europea. Si quieres saber más sobre mí, puedes leerlo en "Acerca de".

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