Isla de WightReino Unido

Isla de Wight, viajar a la Gran Bretaña en miniatura

Publicado: enero 18, 2013 Actualizado: febrero 28, 2024 8133 views
Isla de Wight, Reino Unido. Isla de Wight, Reino Unido.

Viví durante dieciséis meses en la isla de Gran Bretaña y no he salido de Inglaterra en todo este tiempo. He disfrutado de más de una decena de viajes y sin embargo mi lugar favorito del país no se encuentra dentro de los confines de esta gran isla.

La esencia de la vida en el Reino Unido se ha diluido con el paso de los años. El individuo victoriano desapareció, abatido por grandes guerras y mayores crisis durante el siglo XX, pero a unos pocos minutos de la costa sur de Inglaterra, a la altura de Hampshire, se encuentra un lugar que aún conserva el sentido de lo que esta nación fue, con lo mejor de su naturaleza, sus ciudades -o mejor dicho pueblos- sus gentes y hasta su gastronomía. La Isla de Wight es una versión en miniatura -y mucho mejor si me apuras- de Gran Bretaña, y te invito a visitarla.

Seguramente te suene el nombre de la isla de Wight por su festival de música que a finales de los años sesenta marcó a toda una generación de jóvenes en Europa (quizás a ti también), pero estos menos de 350 kilómetros cuadrados de terreno son mucho más que un lugar en el que cantar y bailar al son de ritmos alternativos -cosa que, por otro lado, todavía es posible y recomendable.

Jardín paisajístico con cascada en Ventnor, Isla de Wight.
Jardín paisajístico con cascada en Ventnor, Isla de Wight.

En el momento en el que llegues a la isla de Wight comenzarás a disfrutar casi forzadamente de un turismo lento, sin agobios, en el que no hay que tratar de ver todo. No hay lugares a los que ir para echar la foto de rigor golpeándose con turistas y preguntándote si realmente esto era lo que llevabas todo un año esperando. Visitar la isla es una experiencia en sí misma, no una colección de postales viajeras sin sentido.

Separada de de Gran Bretaña por el estrecho de Solent, que en la isla principal del Reino Unido va de Milford on Sea en el New Forest a Portsmouth, sin salir, como antes había comentado, de los límites de Hampshire. Fue residencia veraniega de la reina Victoria y el príncipe Alberto, quien hizo las veces de arquitecto diseñando una de las grandes atracciones del lugar, la Osborne House, retiro rural y lecho de muerte de Victoria.

Playa de arena en Ryde, Isla de Wight.
Playa de arena en Ryde, Isla de Wight.

Años atrás, este diamante -tanto en la forma como en el contenido- del canal de la mancha fue asentamiento de romanos y normandos, que dejaron una marca aún visible a lo largo de toda la isla, conservada como en pocos lugares del Reino Unido. Hoy en día quedan recuerdos en algunas de sus villas y ciudades que la brisa marina no quiso borrar.

Lugares como Newport, Ryde, Carisbrooke y su castillo, Cowes, Ventnor, Shankling o Seaview son solo algunas de las localidades que he tenido el placer mayúsculo de visitar, pasear y degustar. Sedes de mundialmente conocidas regatas, pequeños puertos pesqueros, hogares de cuento de hadas. Son todas distintas y no obstante funcionan en una armonía casi perfecta. Una armonía que fluye sobre un elemento líquido, el del agua de sus costas y del río de familiar nombre, el Medina, que divide el oeste y el este de la zona norte de la isla con tan solo un curioso barco-puente entre Cowes y East Cowes en su camino.

Iglesia de St Thomas en Newport.
Iglesia de St Thomas en Newport.

Estamos ante un lugar perfecto para un deportista gracias a sus más de 800 kilómetros de rutas a pie y sus decenas de rutas en bicicleta, y para un fotógrafo, que podría pasar las horas muertas -de frío, eso sí- asomado al gran acantilado que termina en The Needles -el punto más famoso de toda la isla y pesadilla de más de un soñador marinero- mientras ve ponerse al sol.
The Needles en la Isla de Wight, con acantilados de tiza blancos que se elevan sobre aguas turquesas, bajo un cielo parcialmente nublado.
The Needles en la Isla de Wight, con acantilados de tiza blancos que se elevan sobre aguas turquesas, bajo un cielo parcialmente nublado.

Es complicado narrar en un solo artículo todas las bondades de esta Gran Bretaña en miniatura, por eso espero poco a poco desarrollar una guía que nos satisfaga, tanto a mí, como a ti, haciendo justicia a uno de los lugares más bellos y menos conocidos fuera de sus fronteras de todo el Reino Unido. Espero que me acompañes y te decidas a visitar la isla de Wight.

Víctor M. Martínez Valero
Estratega de contenidos y consultor SEO, llevo desde 2010 escribiendo sobre viajes en Vivir Europa, mi proyecto de vida. He vivido en Noruega, Hungría, Reino Unido, Bélgica y, desde 2015, Estonia y trato de ofrecer una visión única y detallada de la riqueza cultural europea. Si quieres saber más sobre mí, puedes leerlo en "Acerca de".

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