Bélgica

Introducción al cómic de Bélgica

marzo 21, 2014 5169 views
Merchandising de Tintín en una tienda de Bruselas, Bélgica. Merchandising de Tintín en una tienda de Bruselas, Bélgica.

A pesar de su pequeño tamaño, Bélgica es un país con un gran legado cultural, que ha influido a lo largo de los siglos en Europa. Fue Bélgica uno de los países donde con más fuerza se introdujo y se desarrolló una de las formas más modernas de arte en el siglo XX, el cómic. Estoy seguro de que ya conoces varias obras esenciales, no obstante, aquí tienes una breve introducción al cómic belga, imprescindible para entender la cultura de este país.

Tras casi un siglo desde la introducción de las primeras tiras de viñetas en publicaciones periódicas belgas, las historias ilustradas siguen siendo hoy en día populares en Bélgica, por supuesto entre los niños, pero también en los adultos. Jamás te tildará un belga de infantil por leer un cómic, y hasta verás que muchas personas cuentan entre sus mayores aficiones la lectura de estas novelas gráficas.

Todo comenzó en el periodo entre guerras. Los periódicos a finales de los años veinte comenzaron a incluir tiras cómicas ilustradas en sus suplementos dominicales infantiles. También las revistas para escultistas, muy populares en la época, siguieron esta moda y pronto las primeras publicaciones dedicadas íntegramente al cómic llegarían.

Aunque la división lingüística de Bélgica también ha estado presente en el mundo del cómic, son pocos los casos en los que una publicación no ha tenido traducción a las dos lenguas principales del país -siendo la mayoría de estos casos cómics flamencos que no fueron traducidos al francés-, principalmente porque el corazón del mundo del cómic belga siempre fue la bilingüe capital, Bruselas, donde hay toda una ruta de murales.

Dos revistas fueron las principales encargadas de reunir a los grandes ilustradores y narradores del cómic en Bélgica, una de las cuales todavía sigue publicándose: Le journal de Tintin (Kuifje en neerlandés) y Le Journal de Spirou (con origen en la valona ciudad de Charleroi). En ellas surgieron algunos de los personajes más famosos del mundo, que han sido traducidos a más idiomas que muchos grandes escritores.

Diez cómics belgas que tienes que leer

Para entender algo, y el cómic no es una excepción, lo mejor es conocerlo a fondo, vivirlo. Por eso creo que es muy interesante que leas algunos ejemplares de los cómics belgas más famosos, pues serán incluso una buena forma de entender la sociedad del país. He seleccionado diez de ellos, que he ordenado por la fecha de su primera publicación.

Las aventuras de Tintín – Hergé (1929)

Junto con Astérix y Obélix, Tintín es el personaje de cómic europeo más famoso de la historia. Estoy convencido de que si has leído solo uno de los tebeos de esta lista, será éste. Hergé, sobrenombre de su autor, fue la primera gran estrella de este nuevo arte y las aventuras de este reportero-detective la primera gran obra. Tintín no está ausente de controversia, principalmente debido a que su autor continuó publicando bajo supervisión nazi durante la ocupación alemana de Bélgica durante la Segunda Guerra Mundial.

Spirou y Fantasio – Rob-Vel y después André Franquin (1938)

Spirou es, con el permiso de Sacarino -cuyo personaje y atuendo está, por cierto, basado en el de Spirou-, el botones más famoso del cómic. Spirou fue creado inicialmente para el lanzamiento de la revista homónima, competencia directa de la revista Tintin durante décadas. A Spirou se unió un nuevo amigo, Fantasio y pronto una diversa serie de personajes que terminaron derivando en otros cómics como Marsupilami, del que guardo algunos ejemplares de mi infancia.

Bob y Bobet (Suske en Wiske) – Willy Vandersteen (1945)

Una de las obras de la postguerra, Bob y Bobet, que es el nombre que recibió en España, es la obra más famosa del cómic flamenco. Narra la historia de dos niños, Suske y Wiske en su versión original, el primero, un niño huérfano se hace amigo de la segunda y la tía de ésta. El periódico flamenco De Standaard sigue publicando este cómic diariamente.

Blake y Mortimer – Edgar P. Jacobs (1946)

Cómic belga, aunque los protagonistas sean un físico nuclear escocés y un integrante del MI5 (el servicio de inteligencia del Reino Unido) galés. Los cómics de Blake y Mortimer son, en un estilo muy parecido a los de Tintín de investigación policiaca y una de las tramas principales se basa en una posible Tercera Guerra Mundial, bastante acción y parrafadas que convierten el cómic en una suerte de libro. Si te recuerda en estilo a la obra de Hergé es porque Edgar P. Jacobs fue ayudante de éste durante años.

Lucky Luke – Morris (1946)

El vaquero más famoso de todos los tiempos resulta ser un personaje de ficción del cómic belga, curioso ¿verdad? Las historias de Lucky Luke, su caballo Jolly Jumper, el perro Ran Tan Plan y los malvados y estúpidos hermanos Dalton es otra de las obras más conocidas y esenciales del cómic belga. Sus cabalgadas hacia la puesta de sol son, para muchos, parte de nuestras infancias.

Tomás el Gafe (Gaston Lagaffe) – André Franquin (1957)

La segunda gran obra de Franquin, que tomó a Spirou y Fantasio de Rob-Vel deja las aventuras de lado para centrarse en el humor con las historias de Gaston (Tomás en la versión española), un gafe. Gaston trabaja en una oficina, supuestamente la de la revista Spirou, e interactúa con otros personajes de Franquin a lo largo de su vida, sacando especialmente de quicio a Fantasio.

Los Pitufos (Les Schtroumpfs) – Peyo (1958)

Los Pitufos han conseguido con el paso de los años convertirse en los personajes de mayor presencia del cómic belga, no tanto por sus viñetas sino por todo lo que se ha realizado a su alrededor: series de televisión, películas, vídeojuegos -por no hablar de productos sui géneris como los Pitufos Makineros-. Estos diminutos personajes azules que viven en setas y el malvado Gargamel llevan más de medio siglo junto a los más pequeños. Gracias Peyo.

Thorgal – Jan Van Hamme y Grzegorz Rosinski (1977)

Uno de los últimos éxitos publicados en la revista Tintin, la historia de Thorgal fue la primera obra de Van Hamme que se publicó en el formato de novela gráfica. Este cómic fantástico es principalmente influenciado por la mitología escandinava, de la que soy un gran fan -supongo que es herencia de haber vivido en Noruega-, pero también tiene elementos de otros géneros de ficción.

Largo Winch – Philippe Francq y Jean Van Hamme (1977)

Aunque el cómic de Largo Winch no comenzó hasta 1990, fue en 1977 cuando comenzó la publicación de los textos de Jean Van Hamme sobre el joven Largo Winczlav en la revista Mercure de France. A partir de 1990 Van Hamme se une al dibujante Philippe Francq para crear esta serie de dibujos con una temática muy particular: Largo es el heredero de una gran empresa y son muchos los que ansían apoderarse de ella, siendo esta lucha por el control la trama principal de los cómics. Tebeo para adulto con un dibujo muy cuidado.

Le Chat – Philippe Geluck (1983)

Le Chat (El Gato) es un claro ejemplo de que los cómics no son solo cosa de niños. Este antropomórfico gato lleva 30 años apareciendo en el semanario del periódico belga Le Soir, cargado de sarcasmo y absurdas historias y se ha convertido en una imagen omnipresente en todo el país. Algo bueno del cómic es precisamente eso, que al parecer historias para niños puede ser políticamente incorrecto y nadie se va a enfadar con él, al fin y al cabo es un gato.

Si quieres conocer más sobre la historia y cultura de Bélgica, conocer más el país de cara a tu futuro viaje o tras haber visitado el país. Si sencillamente quieres entretenerte sin sentir que tu cerebro se derrite viendo basura, dale una oportunidad a estos diez cómics belgas. ¿Cuál es tu favorito?

Víctor M. Martínez Valero
Estratega de contenidos y consultor SEO, llevo desde 2010 escribiendo sobre viajes en Vivir Europa, mi proyecto de vida. He vivido en Noruega, Hungría, Reino Unido, Bélgica y, desde 2015, Estonia y trato de ofrecer una visión única y detallada de la riqueza cultural europea. Si quieres saber más sobre mí, puedes leerlo en "Acerca de".

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *