miércoles, 18 de junio de 2014

Westvleteren, la leyenda de la mejor cerveza del mundo

Este artículo pertenece a la guía para vivir en Bélgica de Vivir Europa.

Cuando tomando unas cervezas con mi buen amigo Calixto, al que conocí gracias a CouchSurfing durante mi ruta por Andalucía en 2011, surgió la idea de aprovechar su último fin de semana libre en Bélgica haciendo un viaje en coche, no tuve demasiadas dudas al respecto de cuál quería que fuese mi destino. Quería, dentro de la iniciativa de #1dag1bier que me está convirtiendo en un experto en cerveza de Bélgica, tener la posibilidad de ir a Westvleteren para probar la renombrada mejor cerveza del mundo.

Abadía de San Sixto de Westvleteren en Bélgica

Al contrario que otras abadías de Bélgica, sean trapenses o no, la Abadía de San Sixto de Westvleteren -Sint-Sixtusabdij van Westvleteren en neerlandés- no se remonta a tiempos de las primeras congregaciones de monjes cistercienses. Fue sólo en 1831 cuando Dom François-Marie, un monje trapenses de la Abadía de Mont des Cats -situada a tan solo 20 kilómetros al otro lado de la frontera con Francia-, fundó el monasterio de Westvleteren. Se encontraba, junto a otros dos monjes de la abadía francesa, acogido por Jan-Baptist Victoor, un ermitaño del lugar.

Abadía de San Sixto de Westvleteren en Bélgica

Pocos años después, ya en 1839, comenzaba la fabricación de las primeras cervezas en la abadía de San Sixto. Una fabricación que no paró -aunque sí que se disminuyó considerablemente- durante las dos guerras mundiales, mientras una parte del monasterio servía de enfermería para los aliados.

Abadía de San Sixto de Westvleteren en Bélgica

Desde finales de la Segunda Guerra Mundial hasta 1992 la Abadía de San Sixto tuvo que llevar a cabo tareas de restauración que hicieron que la cerveza destinada a la comercialización dejase de producirse en la abadía -tan solo la cerveza destinada al propio consumo de los monjes se produjo aquí durante este periodo-. Así, la cerveza trapense de Westvleteren pasaría a fabricarse en la cercana cervecería de San Bernardo, en Watou.

Abadía de San Sixto de Westvleteren en Bélgica

Cuando en 1992 los monjes de la abadía de Westvleteren decidieron volver a producir cerveza para venderla en pequeñas cantidades al público, la cervecería de San Bernardo pasó a fabricar sus propias cervezas, las St Bernardus, comparadas constantemente con las Westvleteren.

Abadía de San Sixto de Westvleteren en Bélgica

Situada en la parte oeste del municipio de Vleteren -de aquí el nombre Westvleteren-, la Abadía de San Sixto se encuentra al oeste de Bélgica, en ése lugar conocido como los Campos de Flandes en los que las batallas más horrendas de la Primera Guerra Mundial tuvieron lugar. El paisaje no es tan espectacular como el que puede encontrarse en medio de las Ardenas, donde está la Abadía de Orval, pero la posibilidad de visitar lugares como Ypres y muchos de los cementerios dedicados a los fallecidos en la guerra hace de esta visita aún más especial si cabe.

Abadías Trapenses de Bélgica

Cervezas de Westvleteren

Pero a la Abadía de Westvleteren muy poca gente va por las vistas, más si cabe si se tiene en cuenta que esta abadía, como casi todas, no permite visita alguna. Aquí se viene por la cerveza, una cerveza que es la única trapense de toda Bélgica donde los monjes todavía se encargan de todo el proceso de fabricación de la cerveza. Al parecer solo tienen dos o tres empleados que no son monjes, y estos tan solo hacen tareas de carga y descarga.

Westvleteren ganó fama especialmente por el misticismo en torno a su fabricación y la dificultad de adquirir sus productos, consecuencia de su decisión de vender exclusivamente al público -no a tiendas- y en pequeñas cantidades. Su producción ha sido estable en las últimas décadas, a pesar del interés por sus cervezas desde que la Westvleteren 12 fuese nombrada la mejor cerveza del mundo por RateBeer.com por primera vez en 1995.

Tan solo en el año 2012, y para poder financiar una más que necesaria restauración en la abadía se vendieron cajas de cervezas a supermercados de varios países -España incluida- que llegaron a alcanzar los 100€ por caja con seis Westvleteren 12 (renombrada Westvleteren XII para la ocasión) y dos vasos conmemorativos.

Abadía de San Sixto de Westvleteren en Bélgica

Una curiosidad, que aviva más si cabe la leyenda de Westvleteren, es que las botellas de cerveza no llevan etiqueta alguna y tan solo se pueden diferenciar mediante el tapón de las mismas antes de ser abiertas. Sus tres cervezas son las siguientes:

  • Westvleteren Blond (5.8% de alcohol). Se distingue por su chapa verde y es la única de las cervezas de Westvleteren clara.
  • Westvleteren 8 (8% de alcohol). De tapón azúl es para muchos tan buena o incluso más que su famosa hermana mayor.
  • Westvleteren 12 (10.2% de alcohol). La joya de la corona, de tapón amarillo, es una cerveza de estilo Quadrupel Belga por la que se puede llegar a pagar más de 12€ en los bares que la vende -de forma ilegal-.

Cómo comprar cerveza Westvleteren

Sólo hay dos formas legales de comprar cerveza de la Abadía de San Sixto en Westvleteren (los mismos monjes ruegan cada vez que rompen su sacro silencio el no adquirir una cerveza Westvleteren de otra manera): comprando una caja de 24 cervezas a la propia abadía o en In de Vrede, el café contiguo a la abadía.

Comprar cerveza en la abadía de Westvleteren no es una tarea sencilla, por mucho que les ruegues en la puerta que se apiaden de tu alma, si no has seguido el riguroso proceso de solicitud te irás con las manos tan vacías como viniste. Este proceso comienza con una llamada al número de teléfono belga +32 70210045. El número sólo está activo durante un cierto número de horas cada semana, y cuando lo está es sólo para solicitar cajas de una de las tres cervezas.

Abadía de San Sixto de Westvleteren en Bélgica

Si tienes la suerte de que tu llamada sea respondida -he leído casos de gente que ha llegado a llamar 1500 veces durante el tiempo en que las líneas estuvieron abiertas sin suerte-, podrás solicitar hasta dos cajas de 24 cervezas. Con cada reserva tienes que dar tanto tu número de teléfono como la matrícula de tu coche, pues sólo a este coche se entregarán las dos cajas que has reservado con tu número. Además tendrán que pasar 60 días hasta que tu vehículo puede reservar más cervezas o hasta que tu teléfono puede llamar al número de arriba.

Ten en cuenta que se te asignará una fecha de recogida y una hora que tienes que seguir a rajatabla. Llegar antes no sirve de nada, pues te harán esperar hasta que llegue tu hora. En la página siguiente puedes ver los horarios de reserva y recogida. Ten en cuenta que el pago sólo se puede hacer mediante tarjeta.

¿Por qué merece la pena todo este esfuerzo por unas cervezas? Pues porque además de ser de las mejores cervezas que he probado en mi vida los precios son justos. Se nota que no es mentira lo que dicen los monjes de que sólo venden lo suficiente para vivir. Una caja de Westvleteren Blond cuesta 30€ (1.25€ por botella), una de Westvleteren 8, 35€ (1.46€ por botella) y una de Westvleteren 12, 40€ (1.67€ por botella). Si pensamos que una Westvleteren 12 cuesta al menos 10€ en algunos de los cafés de Bélgica que la venden de forma clandestina, nos hacemos una idea de lo que decía al respecto del precio.

In de Vrede, el café de Westvleteren

Decía que In de Vrede, el café junto a la abadía, es el otro lugar en el que puedes comprar tu cerveza Wesvleteren, y aquí los precios ya se disparan. Si tomas una cerveza en el café te saldrá entre los 4 y los 5€ y su compras una caja de seis cervezas (sólo puedes comprar un máximo de dos) en la pequeña tienda que hay dentro del café te saldrá por 20€ (3.33€ por botella) y 24€ si quieres dos pequeños vasos de degustación.

Abadía de San Sixto de Westvleteren en Bélgica

No obstante merece la pena una visita a In de Vrede, sobretodo si no nos hemos hecho con cajas en la abadía, no solo para probar la cerveza, sino para degustar algunos platos hechos con queso trapense o la Coupe In De Vrede, un helado hecho con cerveza Westvleteren 12 que es una auténtica delicia.

Abadía de San Sixto de Westvleteren en Bélgica

En In De Vrede, cuyo nombre significa en neerlandés "En Paz" -algo sombrío, sin duda- se puede también visitar el Claustrum, un área de información sobre la vida en la abadía y las rutinas diarias de los monjes, incluyendo la historia de la cervecería y los detalles del proceso de fabricación de la cerveza. Al no abrir por las mañanas para visitantes que no vayan en un grupo organizado no pude entrar en esta exhibición. Un viaje a la Abadía de Scourmont de Chimay me esperaba en mi ruta por las abadías trapenses de Bélgica.

Abadía de San Sixto de Westvleteren en Bélgica

Una visita de las más apasionantes que he hecho en mi vida, Westvleteren es, sin duda, una de las mejores cervecerías del mundo, y personalmente la Westvleteren 12 es mi cerveza favorita, quizás por todo el misterio y la dificultad que giran en torno a esta cerveza. Si viajas a Bélgica deberías intentar, por todos los medios, salir de los circuitos habituales y darle una oportunidad a una experiencia única en la vida, probar la que, posiblemente, sea la mejor cerveza del mundo.

Tu viaje a Bélgica comienza en Vivir Europa

 

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