miércoles, 26 de marzo de 2014

Kruidtuin van Leuven, el jardín botánico de Lovaina

Este artículo pertenece a la guía de Lovaina de Vivir Europa.

Bélgica no es el país ideal para realizar turismo a bajo coste, sencillamente porque son pocas las atracciones gratuitas. Mientras que en Londres podrías visitar museo gratuito tras museo gratuito, en muchas ciudades belgas te tienes que conformar con deambular por las calles si no quieres echar mano a tu monedero. Algo que se ve compensado por la belleza de su arquitectura y espacios abiertos, todo sea dicho. En Lovaina, una de las mejores atracciones gratuitas es su jardín botánico, el Kruidtuin van Leuven.

Jardín botánico de Lovaina

El jardín botánico de Lovaina se encuentra muy cerca de Grote Markt, la plaza donde está el famoso Ayuntamiento de Lovaina. Un paseo de unos diez minutos en dirección este te dejará a la entrada del botánico que da a la calle Kapucijnenvoer. Se trata del botánico más longevo de Bélgica, fundado por la Universidad Católica de Lovaina en 1738 con el objetivo, como la mayoría de los botánicos en esta época, de ayudar en los quehaceres de los estudiantes de medicina.

Jardín botánico de Lovaina

Amplio, a pesar de su pequeño tamaño, del botánico de Lovaina destacan en su entrada los dos edificios acristalados. Por un lado está el invernadero que contiene una extensa variedad de plantas tropicales y subtropicales. Un lugar en el que además de disfrutar de esta vegetación inexistente en la Europa continental puedes sentir la agobiante sensación que producen los climas tropicales debido a sus altas temperaturas y extrema humedad. Ten en cuenta esto si llevas una cámara y quieres hacer fotos, pues el objetivo se te podría empañar con el cambio de temperatura y la humedad.

Jardín botánico de Lovaina

El otro edificio, alzado sobre unas escaleras es la Orangerie. Se trata de un invernadero de estilo neoclásico cuya denominación se debe al hecho de que eran naranjos los árboles que se resguardaban de las temperaturas invernales cuando estos edificios comenzaron a ser populares en palacios y mansiones de la nobleza europea. En la Orangerie te puedes encontrar más plantas tropicales entre las que destacan cocoteros y plantas de café.

Jardín botánico de Lovaina

Más allá de estos edificios, un paseo de glicinas, completamente desnudas durante mi visita, te lleva al resto del jardín botánico de Lovaina. No sé si es mi subconsciente quien juega conmigo, pero tengo la extraña, por no decir estúpida, costumbre de frecuentar botánicos en invierno. A bote pronto, además del de Lovaina recuerdo el de Zsibó en Rumanía y el de Oslo en Noruega. Creo sinceramente que además de la casualidad me ha puesto en estos lugares el solemne ambiente de estos jardines durante el invierno. Parece que la gente que los visita busca exclusivamente tranquilidad, y así, en ellos, uno puede realmente escapar del ajetreo de las ciudades.

Jardín botánico de Lovaina

Además, flores como las camelias y algunos crocus florecen en invierno, con lo que la gama de colores del botánico no es tan limitada como uno podría pensar al ver tanto árbol sin hojas, tantos tallos sin flor. O sencillamente un jardín frutal que parecía un bosque muerto en el momento de mi visita.

Jardín botánico de Lovaina

Si viajas con niños seguramente les divierta poder ver las gallinas que hay en la parte suroeste del jardín, junto a unos panales de abejas. Para los más adultos, queda siempre el excelso cuidado en los detalles que los jardineros siempre ponen en obras como este Hortus Botanicus Lovaniensis.

Tu viaje a Lovaina comienza en Vivir Europa

 

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