viernes, 14 de febrero de 2014

Un día por el centro de Brujas, qué ver la primera vez

Este artículo pertenece a la guía de Brujas de Vivir Europa.

No hagas caso de lo que te diga nadie (bueno, de lo que te digo yo sí), para ser un vividor uno tiene que haber sido un viajero, y para ser un viajero hay que comenzar siendo turista. De la misma forma que no se puede construir una casa por el tejado, no se puede conocer a fondo un lugar sin saber antes bien qué es lo más turístico y relevante del mismo. Hay demasiada historia escondida tras los muros más fotografiados como para dejarla escapar. Así que pongámonos unas cómodas zapatillas de turista y veamos qué nos ofrece el centro de Brujas en una primera visita.

Brujas en Bélgica

Para empezar, decir que cuando hablo del centro de Brujas, no me refiere a aquello que se incluye dentro del anillo de circunvalación de la ciudad, sino al mismo corazón de esta zona, de aquí que comience esta ruta por el centro en Wijngaardstraat, frente a la entrada al Begijnhof de Brujas y junto a las carrozas de caballos que podrían llevarte por el centro por unos 40€ (hasta cinco personas).

Brujas en Bélgica

Me gusta entrar al centro de Brujas por esta calle porque te va acomodando al perfil de la ciudad, a sus vías llenas de negocios y de gente, pero no te prepara para la belleza que estás a punto de disfrutar. Aunque en esta ocasión te recomiendo continuar hasta Katelijnestraat, ten en cuenta que si te gusta mucho la cerveza, en la primera calle que cruzas, Walplein, encuentras la Huisbrouwerij De Halve Maan, una pequeña fábrica de cerveza culpable, entre otras de la Straffe Hendrick.

Al tomar Katelijnestraat hacia la derecha te encontrarás con el Diamant Museum. Puede que Brujas no tenga la fama de Amberes cuando se habla de esta piedra preciosa, pero si las joyas te encantan, este museo te podrá los dientes largos como pocos.

Las tiendas de souvenirs se suceden una tras otra en una clara señal que el centro de Brujas está cada vez más cerca. De entre ellas, el chocolate es el gran protagonista. Los bombones se venden por kilos, y así se muestra el precio de los mismos. Un kilo de felicidad por 30€ es lo que mis ojos leen.

Brujas en Bélgica

Llegar a la altura del canal nos obliga irremediablemente a pararnos a contemplar. Da igual la hora del día y la climatología. La belleza de Brujas por fin nos ha invadido, y ya no nos dejará en el transcurso del día. Apenas cruzado el puente tenemos a nuestra izquierda el Sint-Janshospitaal, hospital medieval reconvertido en museo.

Brujas en Bélgica

Unos pasos después del hospital una iglesia con una de las torres más altas de la ciudad se postra ante nosotros. Se trata de la Onze Lieve Vrouwekerk (Iglesia de Nuestra Señora). Esta espectacular iglesia se encuentra en obras desde principios de 2014 y por dos años y al tener un acceso solo parcial su entrada se ha reducido de los 6 a los 2€.

Mariastraat se bifurca dejando a la izquierda la Iglesia de Nuestra Señora y si tomamos el camino de la izquierda, Heilige-Geestraat terminaremos chocando con la Sint-Salvatorskathedraal, la Catedral de San Salvador de Brujas.

Brujas en Bélgica

Bordeando el recinto de la catedral llegarás a Steenstraat, una de las calles comerciales más importantes de Brujas. Recorriéndola en dirección este desembocarás en el lugar más importante y famoso de la ciudad: Markt. La plaza central de Brujas que perfectamente puede rivalizar con la Grand Place de Bruselas por el título de la plaza más bella de Europa.

Brujas en Bélgica

El elemento más impactante y famoso de Markt es sin lugar a duda el campanario Belfort que se levante sobre los Hallen, edificio que era el almacén de los productos del mercado de la plaza, entre otras funciones. Aunque el edificio de la actual Corte Provincial que se extiende por la zona este del Markt no se queda atrás en belleza.

Brujas en Bélgica

El resto, edificios de típica arquitectura flamenca que hacen brillar a cualquier postal. Sus alargados ventanales, la escalonada forma de los techos de sus fachadas y la variedad cromática solo se ven dañadas por el ir y venir de demasiada gente.

Brujas en Bélgica

Si continuamos caminado por Breidelstraat, la calle entre la Corte Provincial y el Belfort llegaremos a la segunda plaza grande de Brujas, Burg. Quizás no tan impactante como Markt, está sobrada de historia y encanto.

Brujas en Bélgica

En ella puedes encontrar la casa del señor de Brugse Vrije, la Cancillería del Franc (Civiele Griffie), el Ayuntamiento de Brujas, la espectacular (por dentro y por fuera) Basílica de la Santa Sangre y el edificio barroco del Sint-Donaasproosdij. Si te sientes cansado también hay otra chocolatería más, quizás la más frecuentada de Brujas.

Brujas en Bélgica

Para salir de Burg lo mejor es pasar por debajo de la cancillería, por un pequeño pasaje que se hace llamar Blinde-Ezelstraat y que tras cruzar de nuevo el canal nos llevará al Vismarkt, la plaza donde desde hace trescientos años (y todavía) se realiza el mercado de pescado.

Brujas en Bélgica

Desde Vismarkt tomando Braambergstraat en dirección oeste llegaremos a uno de los lugares más fotogénicos de Brujas, junto al café 't Klein Venetië, un lugar en el que merece la pena tomar algo solo para disfrutar de estas vistas desde su terraza.

Brujas en Bélgica

Unas vistas que ganan aún más en el atardecer, cuando aún no ha llegado la noche pero las luces comienzan a iluminar los canales de Brujas. Entonces es cuando llega el momento de contemplar y termina el tiempo de caminar. Así que terminamos también nuestro día por el centro de Brujas aquí. ¿A que hay ganas de más?

Tu viaje a Brujas comienza en Vivir Europa

 

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Realizado por Víctor M. Martínez Valero.

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