viernes, 26 de octubre de 2012

Viajar a Sevilla, la capital de Andalucía

La ciudad de Sevilla es una de las ciudades más especiales del mundo para mí, la única ciudad española en la que he vivido además de Valencia, aunque fuese por apenas dos meses. La capital de Andalucía me tiene enamorado desde entonces por su espíritu, por su ambiente y sobretodo por su barrio de Triana, mi barrio favorito de España y en el que puedes alquilar un apartamento con HomeAway Sevilla.

Balcón

Sevilla, como toda Andalucía, es tan cristiana como árabe. Está tan influenciada por el catolicismo como por Al-Andalus y sus céntricas calles amalgaman estas dos culturas formando una sabrosa experiencia de difícil olvido. Menos si cabe cuando pensamos que el río Guadalquivir, que puede parecer más bien muerto debido al mal estado de sus aguas, otorgó su vida a esta ciudad desde tiempos romanos.

Tan desenfada, activa, soñadora y nocturna como sus gentes, Sevilla parece no dormir nunca y tú tampoco dormirás con ella, menos aún en verano, cuando el calor se convierte en el único motivo de peso para abandonar esta ciudad en la que podrías quedarte indefinidamente. Tienes que contar, no obstante, con muchos días para poder vivir a fondo esta ciudad, y más que días noches. Muchas lunas tendrás que ver cruzar la Giralda antes de quedar satisfecho.

Sevilla amanece

La giralda, torre almohade de la catedral gótica -si te hablaba de mezclas culturales era por algo- es solo una de las muchas atracciones que tiene la ciudad. En el centro de la ciudad el Alcázar y la Plaza de España son de belleza inigualable y visita obligatoria, y de nuevo en el Guadalquivir tienes la Torre del Oro y la plaza de toros de la Maestranza, una de las más bellas que he visto, disfrutes o no del espectáculo taurino.

Ahora que Sevilla tiene, al contrario que cuando viví yo allí, todos los medios de transporte que podrías necesitar: metro, tranvía e incluso la Sevici, la equivalente sevillana a la Valenbisi de la que ya te hablé; es más fácil si cabe disfrutar de sus barrios más carismáticos. Aunque los dos más importantes, Santa Cruz en el centro de la ciudad y Triana al otro lado del Guadalquivir son para disfrutarse a pie.

Barrio de Santa Cruz y el resto de la antigua judería

Tanto me encanta Triana, y sus calle de San Jacinto, en la que prácticamente residí, que siempre que me he hospedado en un hotel de la ciudad desde entonces eh elegido alguno de este barrio. Es por la noche, con todos su bares y garitos cuando se vuelve mágico este barrio, si un valenciano como yo puede sentir el duende en Triana te imaginarás cómo de intensa es la experiencia trianera.

Tan intensos como los olores y sabores de sus tapas. Tapas que descubrí bien entrada la veintena en Sevilla, porque antes solo creía saber lo que eran estos suculentos y consistentes bocados. ¡Un salmorejo y una Cruzcampo ya mismo, por favor!

Plaza de España

Sevilla no solo está, sino que también es el corazón de Andalucía. Puede parecer menos auténtica que otras ciudades de la región, pero no deja de desbordar encanto. Si me diesen la opción de volver a vivir allí, lo haría sin pensarlo dos veces, porque Sevilla se te mete en las entrañas y nunca más sale. Si no me crees, pruébala.

Nota: las fotografías de este artículo han sido realizadas por Turismo de Sevilla y usadas en Vivir Europa mediante la licencia Creative Commons.

Tu viaje a Sevilla comienza en Vivir Europa

 

Acerca de

Realizado por Víctor M. Martínez Valero.

Contactar con el creador

¡Viaja por Europa!


Vivir Europa Copyright © 2009 Community is Designed by Bie