miércoles, 25 de abril de 2012

Edward John Smith, el exhausto capitán del Titanic

Este artículo pertenece a la guía de Southampton de Vivir Europa.

La historia pone en ocasiones a uno en lugares en los que jamás hubiese querido encontrarse en su vida. No imagino un final peor para un capitán de barco, una persona que ha dedicado toda su vida al mar y a cuidar de pasajeros y tripulantes, que el ver en sus últimas horas como la vida de centenares de personas se esfuma al hundirse el barco del que era responsable.

Imagínate a ti mismo con 62 años, si no los has cumplido ya. Pensando en la jubilación desde hace un año al menos, y no pudiendo jubilarte pues eres el capitán de crucero más famoso de la naviera White Star y quieren al mejor en su nuevo e insumergible mastodonte de metal, el RMS Titanic. Una campaña de marketing te saca de tu casa en Southampton, el puerto más importante de Inglaterra, si no del mundo, en esa época y te lleva directamente al peor lugar en el que podrías estar en abril de 1912.

Museum Gardens, Lichfield - Statue of Captain John Smith of the Titanic

Es cierto que E. J. Smith no era ya el pobre niño que nació en Hanley, al centro de Inglaterra en 1850 y que orientó su vida hacia el mar como parte de la tripulación del Senator Weber de 1867. Tras 32 años de servicio a la White Star Line, 25 de ellos capitaneando los mejores cruceros de la compañía, Smith cobraba unas 1500 libras al año, cuando el salario promedio de un británico rondaba las 50 libras anuales. Pero aún así no me hubiese gustado estar en sus zapatos (y no lo digo solo porque se muriera en la tragedia, que también).

A medida que creció el rango de E. J. Smith, lo hacía también el tamaño de las naves que capitaneaba, y de hecho parece que, nunca mejor dicho, crecieron tanto que le venían un poco grandes y había cometido pequeños fallos a la hora de estimar ciertos movimientos en los años previos a la zarpa del Titanic. En su defensa decir que este tipo de fallos era generalizado entre todos los capitanes, no solo exclusivo fallo suyo.

¿Fue el capitán del Titanic culpable de su hundimiento?

La gran pregunta en torno a la figura de E. J. Smith es sin lugar a duda ésta. ¿Se puede decir que el capitán del Titanic fue el culpable de su hundimiento o en realidad él no tuvo nada que ver y nada que él hubiese hecho hubiese cambiado el trágico destino del barco?

Ríos de tinta se han usado para hablar de este tema y aún no se ha llegado a una conclusión real, aunque oficialmente el comandante fue eximido de toda culpa. Aún así hay gente que opina lo contrario.

Por un lado mucha gente se pregunta qué hacía el capitán socializando con los pasajeros de primera clase en una cena organizada por dos de éstos en lugar de estar en el puente de mando cuando durante la mañana había recibido varios avisos de cruceros encontrados en el camino que alertaban de la alta posibilidad de encontrar hielo en la trayectoria del Titanic. Habiendo llegado el aviso del Carona a primera hora de la mañana.

Ni se cambió el rumbo dirección sur ni tampoco se redujo la velocidad del crucero a pesar de todo esto, lo que hizo la colisión más grave e inevitable de lo que debería haber sido. Aunque al parecer, detrás de estas dos decisiones no estaría el propio E. J. Smith, sino J. Bruce Ismay, el propietario de la compañía White Star que se encontraba a bordo del Titanic también y que quizás habría obligado a Smith a mantener este curso para llegar antes de la fecha prevista a Nueva York, con la consiguiente publicidad añadida a la hazaña. Por cierto, Ismay sí se salvó en uno de los botes salvavidas y se comenta que esto le torturó el resto de su vida.

En lo que a las maniobras de evacuación y la realización de señales de auxilio sí que parece que la actuación de E. J. fue impecable, aunque la falta de botes suficientes y el que el barco se hundiese en menos de tres horas por completo no ayudó a que esto influyera demasiado.

Siempre quedará la duda de lo que pasó en realidad, pues hasta los supervivientes acaban contando historias distintas por su percepción de las cosas y la influencia del trauma sufrido, pero sin lugar a dudas E. J. Smith será recordado para siempre como el capitán del RMS Titanic, el insumergible crucero transatlántico.

Nota: la fotografía de este artículo ha sido realizada por Elliott Brown y usada en Vivir Europa mediante la licencia Creative Commons.

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