martes, 7 de febrero de 2012

Moverse por la capital con el metro de Budapest

Este artículo pertenece a la guía de Budapest de Vivir Europa.

Tengo que reconocer que cada día uso menos el transporte público de las ciudades que visito (o en las que vivo). Me gusta tanto caminar que prefiero muchas veces salir bastante antes y disfrutar del paseo. Ver a la gente vivir su día a día, explorar calles nuevas y desconocidas, todo esto me resulta muy gratificante. Pero también tengo que decir que viajar en el metro de Budapest es una experiencia interesantísima y además eficiente.

El metro de Budapest

Creado en 1896 como uno de los actos de celebración de los mil años de existencia de la nación húngara, el metro de Budapest es el segundo metro más antiguo del mundo tras el de Londres y, de hecho, su primera línea, que llevaba a los pasajeros desde la plaza de Vörösmarty tér (en la que se celebra el mercado de Navidad de Budapest) hasta los baños termales de Széchenyi, guarda un aire vintage pese a las reformas realizadas que dista mucho de la sensación habitual de viajar en metro.

Seguramente ese aire del que hablo es en parte culpa también de la frialdad que mantiene el metro herencia de la época comunista. Una frialdad que en ocasiones da hasta sensación de inseguridad pese a que, como he dicho en muchas ocasiones, Hungría es un país con una criminalidad bastante baja en general.

Las líneas del metro de Budapest

Son tres las líneas que tiene el metro de Budapest. Y a este paso lo seguirán siendo por mucho tiempo, pues la cuarta línea, que lleva proyectada desde principios de los años setenta, que se dice pronto, parece que va a acabarse al mismo tiempo que la Sagrada Familia en Barcelona. De hecho uno de los temas recurrentes de conversación, y por qué no decirlo de vergüenza, de los húngaros en Budapest son estas obras que tienen, entre otras, la plaza de Kálvin, patas arriba.

Transportes públicos de Budapest

Línea 1 o amarilla del metro de Budapest

Esta es la línea más antigua de la que hablábamos antes y sus angostas estaciones te llevan desde Vörösmarty tér‎ hasta Mexikói út, justo detrás del parque de Városliget. Esta línea, que se queda en todo momento en Pest recorre principalmente la avenida de Andrássy y es perfecta para ir del centro a la plaza de los héroes y los baños Széchenyi.

Eso sí, ya verás como es todo lo contrario a lo que esperarías del metro de una gran ciudad. A mí me recordó más bien a un tren encajonado.

Línea 2 o roja del metro de Budapest

La segunda línea de metro conecta la estación de Déli en Buda (Déli palyaudvar) con Örs vezér tere al este de Pest, recorriendo buena parte de Kerepesi út y pasando tanto por la estación de Keleti como por el estadio de fútbol de Ferenc Puskás.

El metro de Budapest

Su parada en Kossuth Lajos tér te deja justo al lado sur del Parlamento de Budapest, el edificio más visitado de la ciudad.

Línea 3 o azul del metro de Budapest

Esta línea es seguramente la primera que tomarás si llegas a Budapest en autobús desde el aeropuerto de Liszt Ferenc. Su primera parada al sureste de Pest, Kőbánya-Kispest‎ es la última del autobús 200E. Tras recorrer toda Üllői út llega a puntos tan importantes de la ciudad como Kálvin tér‎ y Ferenciek tere‎ antes de cambiar rumbo dirección norte a la estación de Nyugati, y terminar su periplo en Újpest-Központ‎.

Las tres líneas de metro solo tienen una estación en común, en Deák Ferenc tér, el punto en el que puedes cambiar de línea sin necesidad de pagar por un nuevo billete.

Tipos de billetes en el metro de Budapest

El billete sencillo es sin duda el más usado en el metro de Budapest por los turistas. Además es, por ejemplo, el único tipo de billete que puedes adquirir en el aeropuerto de Budapest. Tiene un precio de 320 HUF (1.09€) y es el mismo que se usa para los autobuses. Con este billete solo puedes hacer un transbordo en Deák Ferenc tér, pero sin salir en ningún caso de la estación.

Otros tipos de billete bastante usados son el pase de un día de transportes, que vale para todo tipo de transporte público (es decir, metro, bus y tranvía) y cuesta 1550 HUF (5.30€); y el bono de diez viajes que cuesta 2800 HUF (9.58€) y que consiste literalmente en diez billetes sencillos grapados.

Billetes como el de trayectos cortos o el de un transbordo son bastante menos usados y en general no os los recomiendo. De hecho, teniendo en cuenta que Budapest no es excesivamente grande, salvo ciertos desplazamientos puntuales no deberíais usar demasiado el transporte público si os gusta andar, así que la opción del billete sencillo será la más económica para vosotros.

El metro de Budapest

Los revisores del metro de Budapest

Antes de terminar de hablaros del metro de Budapest os contaré una anécdota que viví en mi primer fin de semana en Hungría y que os hará ver un poco cómo funciona el tema de los revisores en el metro de Budapest.

Durante mis primeros días en Hungría me hospedé en casa de una chica de CouchSurfing que vivía muy cerca de la estación de Pöttyös utca‎ de la línea 3 de metro. El domingo por la tarde, nos dispusimos a cambiar de metro en la estación de Deák Ferenc tér para tomar la línea 1 que nos llevase a Hősök tere‎.

Yo no llevaba billete porque en la estación de Pöttyös utca no había máquina expendedora y el kiosko estaba cerrado por ser domingo, así que no me preocupé demasiado cuando al subir las escaleras mecánicas me encontré de lleno con unos revisores. Le dije a mi host que me dejase a mí, que yo me apañaría.

Expliqué tranquilamente al revisor que no tenía billete porque no había tenido la posibilidad de sacarlo y que me disponía a hacerlo en la máquina que había enfrente de él, pero éste no atendió a razones, de hecho creo que tampoco comprendió mi inglés. Con cuatro o cinco palabras aprendidas de memoria me dijo que como no tenía billete tenía que pagar los 6000 HUF (20.52€) de multa estipulada.

Diez minutos después aún no había forma de conseguir que él entrase en razón y yo ya había perdido mi tranquilidad. Al decirle que no tenía siquiera esa cifra en efectivo, me dijo que tendría que acompañarle a pagar con tarjeta, pero yo erre que erre trataba de explicarle que era injusto y que me negaba a pagar una multa por una falta en su servicio. No es que yo tuviese toda la razón del mundo, ni mucho menos, pues si no tenía billete no tenía que haber subido al metro, pero me fastidiaba igualmente la situación.

Afortunadamente su paciencia se agotó antes que la mía y me mandó a la mierda literalmente. Yo, con mi tranquilidad recuperada me dirigí a la máquina de billetes, compré un billete, y me fui hacia la plaza de los héroes sintiéndome uno mismo.

La conclusión, en cualquier caso es, que no hagáis caso a aquellos que os digan que podéis colaros en metros y similares. Es cierto que como el sistema de control no es automático, si no hay revisores, no hay por qué pagar, pero lo que menos queréis es problemas en un lugar en el que además no todo el mundo os va a entender. Así que sed legales y recordad que el billete no solo tiene que ser comprado, sino que también validado (cancelado) en las máquinas al efecto a la entrada de las estaciones. Porque un billete sin validar es como no llevar billete.

Ahora sí, ya estáis preparados para sumergiros en el Budapest profundo, literalmente, y visitar la capital de Hungría a través del tren más antiguo de la Europa continental.

Tu viaje a Budapest comienza en Vivir Europa

 

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Realizado por Víctor M. Martínez Valero.

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