miércoles, 7 de septiembre de 2011

Ruta por la capital noruega. Qué ver en Oslo en un día

Este artículo pertenece a la guía de Oslo de Vivir Europa.

Tenemos que reconocer que nunca viajamos tanto como nos gustaría. Las vacaciones son siempre más cortas de lo que queremos y nuestros viajes a nuevos destinos apenas duran unos días. Esto, unido a los precios bajos de los billetes de avión ha hecho que se ponga muy de moda el viaje de fin de semana, o incluso el viaje de un día, entre ciudades europeas. Así, se ha vuelto muy interesante saber qué puedes hacer en una ciudad si tan solo tienes uno o dos días para visitarla.

Por esto, para concluir por el momento la guía de Oslo, hoy os voy a contar qué hacer en un día en Oslo, o al menos qué haría yo si solo tengo un día para conocer la ciudad.

El Monolito del parque Vigeland de Oslo.

Vamos a suponer que vuestro día comienza a las 8:30 de la mañana en un día cualquiera, y que comenzáis vuestra visita en la estación de autobuses de Oslo. Allí es donde os dejará el autobús que lleva desde el aeropuerto de Rygge al centro de Oslo y al estar situada en el centro de la ciudad tiene fácil acceso con transporte público desde cualquier punto de la capital de Noruega.

Un paseo en dirección oeste os llevará hasta la Strandgata donde se encuentra la oficina de Turismo y la estación de trenes. Puesto que vamos a hacer uso del transporte público y vamos a ver un par de museos de entrada alta, merecerá la pena adquirir en la oficina de Turismo el Oslo Pass de 24 horas por 230 NOK (29.49€) por adulto. Puede parecer caro, pero lo vamos a amortizar en breve.

Con nuestra Oslo Pass en mano, recorriendo Karl Johans gate y Rosenkrantz gate en dirección sudoeste llegaremos a Rådhusbrygge, desde donde en los meses de verano podremos tomar el Ferry 91 con dirección a la península de Bygdøy. El trayecto dura solo 15 minutos, mucho menos de lo que nos costaría llegar en bus, y además es mucho más entretenido. Con la Oslo Pass, además, nos ahorraremos las 40 NOK del trayecto.

Una vez en Bygdøy, el autobús 30B nos dejará en la parada Folkemuséet, donde está el museo de la gente noruega al que entraremos gratuitamente. Las 100 NOK que cuesta normalmente se añaden a lo que llevamos ahorrado con el bus para, como veis, compensar ya más de la mitad del dinero gastado en la Oslo Pass.

Algunas casas clásicas noruegas.

Si mis cálculos no son malos deberíais llegar al Norsk Folkemuseum poco después de las 10:00, hora de apertura del mismo. Como ya os conté, hay mucho que ver en él, y no merece la pena darse prisa, sino disfrutar del mismo. Podréis comer algo en la cafetería del museo, un sandwich ligero o similar, recordad que en Noruega la comida fuerte es la cena. Por corta que sea la visita no saldréis del museo antes de las 13:00.

Al salir del Norsk Folkemuseum, nuestra siguiente parada, a apenas un par de minutos será laVikingskipshuset, el museo de los barcos vikingos. Esta exposición es muchísimo más pequeña, y contando el trayecto hacia la misma podremos terminar tranquilamente sobre las 14:30. Con las 60 NOK ahorradas, el autobús de vuelta ya nos pondrá por encima de las 230 NOK invertidas en el Oslo Pass, no está mal, ¿verdad?

Uno de los barcos vikingos mejor conservados del mundo.

Toca dejar Bygdøy y tomar el primer autobús que veamos dirección al centro de la ciudad. El 30 nos llevará desde Vikingskipene hasta el Nationaltheatret. Desde ahí caminamos dirección norte Roald Amundsens gate hasta llegar a la Nasjonalgalleriet, donde disfrutar de las obras de grandísimos autores. Entraremos en la galería sobre las 15:30, y sobre las 17:00 seguramente ya podremos dar por satisfechas nuestras ansias culturales. ¡Aunque siempre os podéis quedar un rato más si lo vuestro es la pintura!

Nos acercamos de nuevo a Nationaltheatret, pero esta vez a la parada de metro y tomamos la línea 4 hasta Majorstuen. Muy cerca de la estación hay un Rema 1000 en el que os recomendaría comprar material para preparar un picnic si vais en verano. Ya os he comentado varias veces que los restaurantes en Noruega son muy caros, y con toda la luz que hay en los meses veraniegos y teniendo en cuenta nuestra siguiente parada creo que merece la pena esta opción.

Con nuestra comida lista, bajando Kirkeveien llegaremos al Frognerparken, más conocido como Vigeland Park. Allí podremos cenar tranquilamente en el césped y disfrutar de las maravillosas estatuas del escultor noruego.

Una vez cenados y descansados, si aún nos quedan ganas de marcha nos podemos rascar los bolsillos un poco y acudir al Icebar de Oslo, un bar de hielo muy cerca de la Nasjionalgalleriet al que llegaremos tomando el mismo metro que para ir al parque de Vigeland en sentido contrario.

Y con esto terminaremos un completo día por Oslo que nos habrá servido para disfrutar de la ciudad al máximo sin que tampoco nos dé algo por el agobio, ¡que al fin y al cabo estamos viajando por placer!

Tu viaje a Oslo comienza en Vivir Europa

 

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Realizado por Víctor M. Martínez Valero.

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