lunes, 21 de febrero de 2011

Viajar a Oslo. La capital de Noruega

Qué ganas tenía de hablar de Oslo, la capital de Noruega, en Vivir Europa. Desde que a finales de octubre de 2010 visité a mi amiga Aitziber (y abusé de su hospitalidad), seguramente ésta es la guía que más ganas tenía de empezar. El motivo es que Oslo es la capital de mi país favorito, del país de mis amores y, aunque me quedo todavía con Trondheim como ciudad favorita, mi vuelta al país escandinavo siete años después no me decepcionó para nada.

Siete años después de que pasase mi mayor estancia fuera de España hasta la fecha, cuando desde julio de 2002 a diciembre de 2003 viví Noruega, me traté de integrar en su sociedad, y nació el viajero que hay en mí y que ha hecho que hoy en día dedique gran parte de mi tiempo a esta web que es Vivir Europa.

Oslo Palace

El motivo de una demora tan grande en mi vuelta a Noruega fue una mezcla de tiempo y dinero. Por un lado quería tener suficiente tiempo como para disfrutar del país otra vez, y por otro lado estaba el problema de que volar y hospedarse allí siempre había tenido un precio prohibitivo.

Así que cuando Ryanair lanzó los vuelos Valencia - Oslo y conseguí una oferta de 10€ por un viaje de ida y vuelta sabía que había llegado el momento. Más si cabe si ya no trabajaba en mi oficina y mi amiga me ofrecía su sofá cama. Todo fue rodado.

Oslo es, como decía, la capital de Noruega y la ciudad más grande con casi 600 000 habitantes (me he sorprendido al ver esta cifra porque hace siete años se hablaba de 450 000). Situada en el sureste de Noruega, no demasiado lejos de la frontera con Suecia, Oslo lleva casi 700 años siendo la capital del país (Trondheim lo había sido con anterioridad, si no recuerdo mal).

Llamada durante 200 años Christiania, de Oslo, como de todas las ciudades noruegas, destaca su arquitectura, especialmente fuera del centro urbano, con casas bajas, pequeñas, donde los colores y la madera predominan tanto en las fachadas como en el interior.

Opera House

El centro de la ciudad recuerda mucho más, no obstante, a cualquier otra gran capital Europea, que es al fin y al cabo lo que es, aunque el encanto de ciertas construcciones y monumentos, hacen que pasen casi desapercibidos los grandes edificios y centros comerciales.

Además, Noruega es uno de los países más verdes, y esto se ve hasta en la capital. Hay parques, césped, árboles por todos lados, y a escasa distancia, la vasta naturaleza; pues no hace falta mucho para salir de la ciudad y encontrarse con el maravilloso manto verde que predomina en el país escandinavo.

Noruega es un país completamente distinto de España en muchísimos aspectos, y no solo en el clima, como se presupone. Al llegar allí te da la sensación de que la civilización está a otro nivel, más avanzado. La seguridad, la educación, hay muchas cosas que en mi opinión podríamos aprender de este país. Y su capital es un claro exponente de ello.

Curioso es también en Oslo, más que en otras ciudades del país (o al menos más que en otras ciudades hace siete años), la gran cantidad de inmigrantes que hay en la ciudad. Además, como siempre ha sucedido, de procedencias completamente dispares. Vietnamitas, pakistanís y ghaneses son algunos de los colectivos más grandes de la ciudad. Esto le da una vida especial a ciertos barrios, que parecen ciudades de países lejanos en sí mismos.

Pero no todo es bueno en Oslo. Por si aún tenías dudas, Noruega es un país caro, pero caro de verdad. Y Oslo es cara hasta para los noruegos. Siempre he dicho que en cualquier país europeo, sobretodo fuera del este de Europa donde todo es más barato, uno puede hacer una vida más o menos similar por una cantidad de dinero no demasiado distante. Lo que en un sitio te cuesta 10 en otro puede costarte 13. En Oslo no, en Oslo te costará 30.

Oslo, Norge

Si comes algo del supermercado seguramente te gastarás lo mismo que en un menú del día de un bar cualquiera en España. Si comes en un Mac Donalds pagarás lo que en un menú de restaurante. Si comes en un restaurante, pensarás que estás en el Bulli. Es tan duro como suena, y no solo en lo que a la comida se refiere. ¡El alcohol es mucho peor!

Pero uno se acaba habituando, y Oslo es tan bonita que disfrutarás de su grandísima oferta cultural, especialmente de museos, sin pensar demasiado en tu bolsillo. Eso sí, el Oslo Pass en mi opinión es esencial.

En definitiva Oslo es una ciudad fantástico con muchísimas atracciones y seguramente uno de los mejores lugares si planeas visitar Escandinavia.

Nota: las fotografías de este artículo han sido realizadas por Michael Nyika y usadas en Vivir Europa mediante la licencia Creative Commons.

Tu viaje a Oslo comienza en Vivir Europa

 

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Realizado por Víctor M. Martínez Valero.

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