lunes, 29 de noviembre de 2010

Osteria dè Poeti, buen restaurante en Bolonia

Este artículo pertenece a la guía de Bolonia de Vivir Europa.

En los viajes que estoy realizando en los últimos meses de 2010 trato siempre de acortar gastos en la medida de lo posible. Así, el ir de restaurante ha pasado de ser algo obligatorio tanto en la comida como en la cena a ser una satisfacción puntual en mis viajes por Europa.

Intento siempre elegir cuidadosamente los restaurantes a los que voy. Aunque suelo fallar bastante en lo que a planificación se refiere, y siempre termino buscando en mi Lonely Planet de turno un restaurante bueno, bonito, barato y, sobretodo cercano cuando la hora de cierre de las cocinas se aproxima.

La Osteria dè Poeti en Bolonia.

De esta forma me encontré con la Osteria dè Poeti tras mi visita a la Basilica di San Domenico. El recibimiento al entrar al restaurante fue muy caluroso, los camareros que me atendieron lo hicieron en todo momento con una sonrisa en la boca y tratando de que disfrutase al máximo posible de mi experiencia con ellos. Esto, que en su día no me llamó demasiado la atención, pues me parecía la norma en Italia, tras mi viaje a Roma del que ya os hablaré me parece algo importantísimo que resaltar.

El camarero que me recibió me acompañó al comedor principal del restaurante. Todo el restaurante está situado en un subsuelo y por tanto no tiene luz natural. La iluminación es tenue, pero suficiente para mantener el encanto dejándonos ver los platos de que disfrutamos.

La decoración es clásica, llena de utensilios de cocina antiguos y con una parrilla/chimenea en uno de los laterales que parece ser aún utilizada. No sé qué tendrán los restaurantes decorados de esta forma, pero aún no he ido a uno de ellos en el que no haya disfrutado de una comida genial.

Mientras esperaba mi primer plato (el servicio es lento, única pega que encontré al mismo) observé durante unos minutos a la clientela de la Osteria dè Poeti. En su mayoría eran hombres de negocios. Salvo una mesa más de turistas, yo era el único hombre que no llevaba traje en todo el restaurante.

Lo curioso es que la mayoría de ellos solo pidió un plato durante la comida, una ensalada que me quedé con ganas de disfrutar yo también, pues tenía una pinta excelente. Seguramente los precios más bien altos del restaurante y el hecho de que no tenga un menú de mediodía invitan a tomar el camino del plato único.

En realidad miento al decir que no hay un menú propuesto. El problema es que es un menú de 33€ y 16€ más si decides acompañarlo de vino. Algo un poco excesivo en tu pausa para la comida en el trabajo, por mucho traje que lleves.

Mi primero fueron unos tagliolini fatti a mano con funghi porcini freschi . Los tagliolini son típicos de Bolonia, como sus hermanas mayores, las tagliatelle. Vendrían a ser algo parecido a lo que en España llamamos tallarines.

Me encantan los funghi porcini. Seta típica de la cocina italiana con un sabor especial. No sabría decir qué setas me gustan más, si éstas o las shiitake japonesas, pero en cualquier caso el plato era excelente, quizás algo escaso, pero con muchísimos funghi para compensar.

El segundo fue una salciccia ai ferri. Una longaniza buenísima. La Emilia-Romagna es la tierra del cerdo por excelencia, y todos los productos que de él sacan son espectaculares. Las patatas de acompañamiento, asadas con romero también estaban tremendas.

Salciccia ai ferri en la Osteria dè Poeti de Bolonia.

El precio de los platos y el que finalmente quedase bastante saciado me hizo quedarme con las ganas de probar el semifreddo al mascarpone e amaretto que tenían en la carta de postres. Eso sí, el café solo en Italia no me lo quita nadie. Acompañado de una chocolatina (chocolate negro) le dieron el punto final mágico a una comida magnífica. En Bolonia se come muy bien, sin duda.

Finalmente pagué 24€ por la comida. 12€ por los tagliolini, 9€ la salciccia, 2€ el agua (gasata llaman en Bolonia al agua con gas, que yo conocía como frizzante) y 1€ el café. Se paga al salir, fuera ya del comedor.

El precio puede resultar demasiado para los bolsillos más ajustados. Pero si os queréis dar un lujo durante vuestra estancia en Bolonia, o si una comida para dos de más de 50€ no os supone un problema, la Osteria dè Poeti, en Via de' Poeti, 1, 40124 Bologna, es una buenísima elección.

¡Casi se me olvidaba! Una cosa curiosa que me encontré al salir del restaurante fue esta máquina para controlar tu nivel de alcohol. Con tanto color parcecía una máquina tragaperras.

Controlador de alcohol en la Osteria dè Poeti de Bolonia.

Tu viaje a Bolonia comienza en Vivir Europa

 

Acerca de

Realizado por Víctor M. Martínez Valero.

Contactar con el creador

¡Viaja por Europa!


Vivir Europa Copyright © 2009 Community is Designed by Bie